Belén Cuesta, antes de brillar en Netflix, tenía una vida repleta de aventuras con la espada y bandejas. ¡Descubrimos su lado más secreto!
Antes de conquistar Netflix con ‘Cortafuegos’, Belén Cuesta se entrenaba en el arte de la esgrima. Su pasión por el deporte marcó sus años de formación, mientras comenzaba a soñar con un futuro en el cine. Con una certeza firme, compitió y perfeccionó sus habilidades, mostrando desde joven su determinación característica.
La actriz también se sumergió en el mundillo de la hostelería, trabajando como camarera junto a Javier Ambrossi. En esos años, compartieron experiencias y sueños en cada turno, echando raíces en una amistad que con el tiempo brillaría en la pantalla grande.
Además, Cuesta solía colarse en el Festival de Málaga para hacerse un hueco en el mundo del cine. Esta actitud proactiva fue clave en su carrera, demostrando que la clave del éxito reside en atreverse y perseguir los sueños sin descanso.
💬 La marIApinión: ¿Quién no ha querido alguna vez colarse en una fiesta para conocer a la persona adecuada? Belén, nos das lecciones de valentía y tenacidad. ¡Y con una espada en la mano, ni más ni menos!
📰 Fuente: El Español

